Cómo funciona
Por qué la ibogaína es diferente para el alcohol
Beber en exceso durante años reconfigura los circuitos de recompensa y estrés del cerebro. Por eso la fuerza de voluntad, sola, casi nunca basta: el deseo de beber tiene una base neurológica real. La ibogaína actúa sobre varios sistemas de neurotransmisores a la vez y, en muchas personas, reduce ese deseo durante semanas o meses tras una sola sesión.
Esa ventana de menor deseo es la oportunidad. La usamos para construir integración, hábitos nuevos y apoyo, porque es ahí donde se decide la recuperación duradera. Los mecanismos documentados incluyen el aumento de factores neurotróficos asociados a la neuroplasticidad.
Decimos con la misma claridad lo que la ibogaína no es: no es una cura, no está aprobada por la FDA, y sin trabajo de integración las recaídas ocurren. La evidencia es prometedora y creciente, y nuestra obligación es presentarla sin exagerarla.
Seguridad
La abstinencia del alcohol se maneja con médicos, no sola
Esto es lo más importante de toda la página: a diferencia de casi cualquier otra sustancia, dejar el alcohol de golpe puede ser peligroso. La abstinencia grave provoca convulsiones y delirium tremens, y sin atención médica puede ser mortal. Nunca debe hacerse sola en casa.
En nuestro centro, la desintoxicación del alcohol se maneja con supervisión médica antes de la sesión de ibogaína: evaluamos el nivel de dependencia, manejamos los síntomas con seguridad y solo avanzamos cuando es prudente. La sesión de ibogaína transcurre después, bajo telemetría cardíaca continua.
Si además consume cocaína u otras sustancias, también hay un camino: cada caso se planifica individualmente con su historial completo.
El programa
Qué incluye su tratamiento
Manejo médico de la abstinencia
La desintoxicación del alcohol se supervisa clínicamente antes de la sesión — nunca se deja al azar ni al paciente solo.
Evaluación cardíaca previa
Electrocardiograma y análisis de sangre obligatorios antes de confirmar la candidatura. La ibogaína afecta el ritmo cardíaco: la seguridad decide todo.
Sesión supervisada
Telemetría cardíaca continua y médicos presentes durante toda la sesión, con capacidad de emergencia en sitio.
Integración de 90 días
Sesiones estructuradas después del tratamiento: la ventana de neuroplasticidad se aprovecha o se pierde.
Alcohol y cocaína
Ambas dependencias implican los circuitos de dopamina que la ibogaína modula; el protocolo se adapta a su caso.
Resultados medidos
Instrumentos validados (AUDIT y otros) antes y después, para registrar el progreso con honestidad — no con promesas.
El proceso
Del primer contacto a la integración
Consulta confidencial
Una llamada gratuita para entender su consumo, su salud y sus objetivos. Sin juicio y sin presión.
Preevaluación médica
Historial, electrocardiograma y análisis. Evaluamos el nivel de dependencia del alcohol para planificar una desintoxicación segura.
Desintoxicación y sesión
Manejo médico de la abstinencia del alcohol, y luego la sesión de ibogaína bajo supervisión continua.
Integración
90 días de acompañamiento para convertir la interrupción en recuperación duradera.
Preguntas frecuentes
Ibogaína y alcohol, con respuestas honestas
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